Recuerdo la caja pegada con girasoles que le hice, los chocolates que le di, los bizcochos de zanahoria que le regale y le prepare con mi mama, las postales que nos regalamos cada mes de estar juntos. El traje azul corto con el marco abierto y lazo en la espalda que use para su graduación. Los boleros de los 80 bailados en las marquesinas, todos en inglés. -Creía que me amarías por toda la vida-. Las bodas y quinceañeros a los que asistimos.

Tus juegos de basket, la canción de los Beatles que siempre me ponías al buscarme en el carro gris y vino. Tu papá y mamá esperando mi visita y abriéndome la puerta de tu casa. La vez que me llevaste a tu cuarto para enseñarme las letras de canciones que habías escrito. El bajo marca Fendi que aún tocas. El número 10 y la medalla del Sagrado Corazón que me diste, por que a tu cuello le causaba duda. La vez que de sorpresa me llevaste al mar, pasando por los flamboyanes y palos de mango, para subir y bajar la cuesta y ver el mar enmarcado.

Lo anterior y más, para un día después de aprender a fumar y a beber decirme que te ibas. Ese día lo intente reparar como a este recuerdo. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

una oración a Dios de Mahatma Gandhi

libertad

Muévete y el camino aparecerá