un receso
después del almuerzo
para hacer arte.
como una ofrenda se extienden las letras para (de)volver aquello que es en la creación.
teje entre punzadas un libro
agujerea los papeles
que son palabras
en cada hoyo se le va la vida
exhala
inhala
teje.
todo se le acumula en el vientre
que sabe más de sensaciones
que otras partes de su cuerpo.
aquí en esta punzada: la rabia
aquí en esta otra: la calma.
corta el hilo,
los tejidos le enseñan de la incomprensión
la cera del olvido
la tijera de sus sombras.
ella sabe que al final
3 comentarios:
Me encanta, se siente un poquito roto y un poquito armado, como nuestros corazones!!
asi es. nuestros corazones buscan la forma de estar completos a pesar de las heridas. abrazos, nor
bello, también me gusta muuuuuucho!
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