escuchar a Dios

necesito escuchar a Dios. Dios es esa parte de mí que todo lo sabe, que todo lo confía, que se siente segura de estar aquí, ahora, haciendo lo que debe hacer. Dios es ese ser que veo cuando todo se mueve en forma de magia, cuando sé que estoy haciendo lo que debo de hacer ahora.

escucho a Dios en la naturaleza, en el río, en la playa, en las caminatas por campos verdes, en una conversación de aliento con un amigo, en un suceso en el que ambas personas nos damos cuenta de la causalidad que existe en este momento. escucho a Dios en la paz. escucho a Dios cuando medito.

el invierno me ha dificultado escuchar a Dios. las ciudades son complejas: son espacios llenos de tanta gente llenas de soledad. sales afueras e interactúas con la nada de muchos seres. llegas adentro e interactúas con tu ser que trata de encontrarse. por eso la naturaleza era mi refugio en esta ciudad. por eso cuando no tenía trabajo (que todavía no lo tengo), pero no era invierno, la naturaleza me balanceaba y en ella escuchaba a Dios, me sentía fuerte y segura.

si no escucho a Dios no sé que hacer, si no escucho a Dios no estoy tranquila y en paz. si no estoy en paz no puedo sentir a Dios.

necesito escuchar a Dios para moverme en sus caminos: esos que me llevan de la mano por donde he de estar. le he pedido dirección. le he pedido fortaleza. le he pedido amor. le he pedido que pueda experimentar la libertad y no el miedo. le he pedido paciencia y confianza. le he pedido que sepa escucharle cuando me hable y que le siga y le dé a otros de su paz.

Amén! Namaste!

Comentarios

Hoy, artista ha dicho que…
Es muy lindo lo que escribes y yo escucho a Dios en tus palabras. Sabes, la primavera ya viene por ahí!!! Pronto!!! Pero mientras tanto, sigue haciendo libros y poesía, y tal vez, si te amimas, estas hermosas palabras del principio de este post —dónde escuchas a Dios— en un libro para que más gente las pueda leer y meditar con ellas. Un abrazo. T
Ofrenda Poética ha dicho que…
Gracias Tanya por tus palabras, disculpa la tardanza en contestarte pero en esos días no escuchaba Dios, estaba bloqueada con mi mente.
Gracias por la idea de un libro de meditaciones de escuchar a Dios, puede ser un bonito proyecto para construir. Ya iré sumando escritos a este tema.
Y si la primavera apenas comienza y me siento diferente!
Un abrazo, N

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