desahogo: el río

he llegado a chicago hace unas semanas. al principio ha sido difícil. el cambio de clima es muy fuerte, especialmente en los días fríos y grises extraño tanto mi sol caribeño y a mi sobrino. muchas mañanas me levanto pensando en el calor de mi casa en puerto rico, en el color de mi habitación amarillo y en que cuando salga al pasillo escucharé la sonrisa de Fabián diciéndome "titi norka". es un sentimiento bonito, no es como una nostalgia, sino como algo que me calienta y me alimenta por dentro en estos días grises y fríos. visualizar un sol caliente en mi corazón me hace sentir alegre, animada. me anima a combatir este invierno, a pasarlo feliz. porque el invierno es eso, una época de renacimiento, donde todo esta "dormido" para volver a nacer, donde todo esta silente pero no muerto. trato de aprender del invierno para saber esperar. los primeros días me quería ir, era un acto de desesperación ante el frío.pero no quería regresar hacia atrás, buscaba en el mapa un lugar más cálido. todavía lo busco pero con más calma. sin centro y con ansiedad, a dónde iba a ir? sabía que debía quedarme por el momento, que debía aprender del invierno. ya no había marcha atrás, sentía que el calor de Puerto Rico no era mi lugar en lo inmediato. allí es a donde quiero ir para poner mi sueño en realidad. fuera es dónde me tengo que formar. siento que lejos me escucho más, que me voy comprendiendo.

en todo este trayecto estoy releyendo a Siddharta, y su personaje se parece tanto al mío. lloro y río con él, con sus hazañas, con sus búsquedas, con sus nostalgias. con ese momento en que se va separando de todo para encontrarse. con esos momentos en los que se pierde y llora. con esos momentos de alegría en los que se encuentra y se detiene el tiempo. yo pienso como Siddharta que no existe el tiempo, que nuestro yo en el pasado, el presente y el futuro es el mismo yo. ayer me tocó su pasaje frente al río.antes de llegar al río Siddharta se quería morir en él, ahogarse porque en todo lo mundano se había perdido, porque ya no escuchaba la voz de su sabiduría. quería ahogarse hasta que se quedo dormido en un profundo sueño en el que escuchó el –OM- y el río le hablo. después del sueño cuando despertó vio todo como si fuera nuevo, ya no juzgaba su pasado, si no veía tanto por delante; que tenía tanto que aprender del río.

muchos días de la semana pasaba estaba media triste, aunque trataba de animarme y centrarme porque sabía que esta no es mi naturaleza. dejaba que esa emoción pasará y pedía porque se restaurara en mi el centro y la felicidad. de repente, de un día para otro me empecé a sentir mucho mejor, a tener más animo. tal vez entre sueños, inconsciente escuche el –OM-.

hoy mientras escribo diana solis la operan en el quirófano de cáncer en el seno, y mi hermana Patricia posiblemente pare en estos días. ciclos, ciclos, ciclos. diana ha sido una de las personas que más ha estado pendiente de mí aquí en chicago. ahora soy yo la que esta al pendiente de ella. por eso estoy aquí ahora, por eso y mucho más.

ayer el pasaje del río me hablo tanto, la conversación entre Siddharta y Vasuveda. hoy la comparto para juntos aprender de él.

- lo aprenderás- contestó Vasuveda-pero no de mí. el río me lo enseño a mí y también a ti te lo enseñará. el río lo sabe todo y todo se puede aprender de él. del río ya has aprendido que es necesario lanzarse hacia abajo, descender, buscar los fondos...

pero el río le enseñaba más...le enseñaba continuamente. ante todo le enseño a escuchar, a atender con el corazón quieto, con el alma serena y abierta, sin apasionamiento, sin deseo, sin juicio, sin opiniones...

-también has aprendido del río el secreto de que el tiempo no existe?

-sí, Siddharta- contestó. quieres decir que el río esta en todas parte al mismo tiempo?...y que para él sólo existe el presente y desconoce las sombras del pasado y el futuro?

-eso es- repuso Siddharta-, y cuando lo descubrí, repase mi vida que era como un río y que siddharta el hombre maduro y Siddharta el viejo estaban separados por sombras, no por nada real...nada fue ni será; todo tiene presente y esencia. Siddharta hablaba encantado. este descubrimiento lo había hecho muy felíz."

en silencio escuchaban el agua, que para ellos ya no era la corriente, sino la voz de la vida, de la existencia, del perpetuo devenir.

p.d. la foto de fabi es muy especial. este día hacíamos lasagna, desayuno, almuerzo, pollo con papas y pastas con sus bloques de jugar. imaginábamos, reíamos mucho a pesar de que fabi estaba medio enfermo. un hueso de dinosauro que él escondía entre los alimentos nos servía de cuchara. a él ciertamente es al que más extraño.

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