algo que quiero decir

De camino al lago hace frío. El susurro del viento me lleva al azul de las aguas, con sus veleros y gaviotas. Voy caminando a toda prisa, llena de capas de ropa. Mi cuerpo se mueve solo hacia las aguas y el viento me carga como una madre en su frisa. Yo me cubro toda, parezco otra, no quiero ser vista cuando voy a realizar esta placida tarea.

Después de caminar dos cuadras, pasó un puente bajo tierra y por fin veo el agua. Cuando llegó ella me da tanta emoción. Tanto me recuerda el agua: de ella vengo, hacia ella voy.

Allí en sus alrededores hay miles de árboles. Cada día que camino exploro nuevos rincones. Al final de la curva de veleros, hay sauces llorones y otros arbustos, luego unas escaleras que dan al lago abierto, que yo le llamo mar, de Michigan.

Ese día estaba el mar revuelto e hice unas meditaciones bajo el sauce llorón y sus árboles amigos...Estoy sintiendo una conexión tan hermosa con la naturaleza, ella se ha convertido en mi maestra y amiga.

Emprendo mi regreso cansada, mi alma se cansa de tanto gozo y llora de alegría. Tiene que regresar a la tierra de la ciudad, a batallarse con los ruidos de los carros y el frío, a volver a su pequeño apartamento del que vino.

De regreso recibo otro estímulo, esta vez comienzan a venir pensamientos de mi abuela Mery en Puerto Rico. Comienzo a caminar apresurada y lloro, pienso “que me estarán queriendo decir con este mensaje”. Soy agradecida de los sentimientos y visiones que llegan, aunque en el momento de recibirlas sean dolorosos. Las últimas veces que he recibido este sentimiento, mi abuelo se murió y Daniela.

Camino más rápido y más rápido. Aunque sé que no le pasa nada ahora, el momento presente me ha enseñado a decir lo que tengo que decir ahora, y ahora siento decirle algo muy importante para mí en la distancia. La llamo, reímos, ella me pregunta como estoy y yo le digo que estoy bien, pero el motivo de la llamada no es ese. Comienzo a llorar y le digo: “Abuela si algo te pasa, si te siente mal, o sabes que algo te va a pasar, yo quiero que me lo digas. No quiero que pienses: hay Norka va a sufrir. Yo quiero que me lo digas porque sé que tú lo vas a saber”…

Y ella me dijo que sí, que me lo diría, que ella sabe que entre nosotros hay una relación muy especial…Entre la emoción, nunca le dije porque: “porque, yo quiero estar a tu lado ese día”.

Comentarios

Luna ha dicho que…
me referia a este escrito....es este, este debe ser tu tono...es mas tu..,es mas lo que transmites.
Ofrenda Poética ha dicho que…
gracias por el comentario que me has dado. tengo muchos escritos de este forma, que no he publicado, pero que ahora, recientemente, se ha vuelto prioridad, una necesidad publicar esta voz, no esconderla. me alegro que te haya gustado. estoy trabajando con ser sincera, exponerme y no tener miedo de la censura.

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